al castellano. La realizamos en un clima elegante, de generosidad
y de un fervor juguetón, pero cuando se publicó, editada por Argos,
mi novela desapareció", nos dijo con una sonrisa, y agregó: "No
los ejemplares, que, al contrario, no querían desaparecer de las
librerías, sino la novela como ente espiritual. Sus opiniones Durante el mes pasado la prensa literaria más importante de Europa
mencionó insistentemente la novela "Ferdydurque", del autor-polaco
"residente en la Argentina" Witold Gombrowicz, como una de las
más probables ganadoras del Premio Internacional de Editores que
anualmente se otorga en Formentor, Mallorca, y que el año pasado
compartieron el escritor argentino Jorge Luis Borges y el dramaturgo
irlandés Samuel Beckett. Antecedentes "Welt an Sontag", de Berlín; "Succeso de Italia". El "Times" de
Londres, textualmente, dice:" «Ferdydurque» es una mezcla brillante
de agudeza de ideas y mordacidad que debe tomarse muy en serio",
etcétera. La entrevista Su vida en la Argentina

"Se la tragó la Nada", prosiguió diciendo el entrevistado, "y
sólo dejó tras de sí unas cuantas reseñas tibias y un tanto desorientadas,
que guardo religiosamente en un cajón de mi escritorio". "¿No
convive con el mundo literario de este país?", insistimos en preguntarle:
''No", fue la contestación terminante. Luego afirmó:
"Soy una persona de poca seriedad. En medio de mis desgracias:
destierro, miseria, anónimo fracaso y alguna que otra humillación,
lo único que me quedaba era divertirme. La seriedad en las condiciones
en que yo vivía habría sido mortal para mí.
"Pero le aclaro que no tengo ni el más mínimo resentimiento contra
nadie. Reconozco que mi caso es difícil y que yo no hice nada
para facilitarlo; por otra parte, debo anotar "en mi cuaderno
que leo todos los días", como dice Shakespeare, no pocas demostraciones
de simpatía y de comprensión por parte de mis colegas argentinos".
"Este año le decimos usted es uno de los más probables ganadores
del Premio Internacional de Editores quo el año pasado ganó Borges.
¿Tiene usted, en el plano literario, alguna relación con Borges?".
"Me encuentro con él a veces, pero sólo en las notas de la prensa
europea donde nos mencionan juntos. Aprecio a este escritor, pero
confieso que pertenecemos a mundos muy diferentes".
"¿Qué opina de la literatura argentina?". "No soy de los que opinan
de literatura. Acerca del hombre argentino escribí varias páginas
en mi «Diario», desconocidas aquí pero conocidas en Europa. Añadiré
algo: creo sinceramente que soy, entre los escritores extranjero,
el que más ha sido fascinado por la Argentina, y mi permanencia
tan larga aquí no es casual, pero es una fascinación difícil y
quién sabe si no dramática".
"¿Podría definir en pocas palabras su filosofía, su actitud frente
a los problemas del arte literario?
"Lo lamento dijo finalmente el autor de «Ferdydurque». Tengo
ocho volúmenes referentes a eso; quien domine idiomas extranjeros
no tendrá dificultad en conseguirlos; además «Ferdydurque» uno
de mis libros más explícitos en ese sentido, se puede encontrar
en las librerías de viejo de esta ciudad y se puede adquirir,
por el módico precio de cinco pesos".
Aquella circunstancia hizo que procuráramos localizar al mencionado
escritor y lo entrevistáramos en su domicilio de la calle Venezuela
de esta ciudad.
La fama de Gombrowicz se inició hace seis años en Francia, cuando
el director de la revista "Preuves", de París, François Bondy,
leyó la versión española que hizo en 1947 un grupo de jóvenes
escritores argentinos de la novela "Ferdydurque", con el objeto
de "perfeccionar su castellano", en vísperas de un viaje a países
de América latina. Al poco tiempo, apareció en "Preuves", firmada
por Bondy, una extensa nota crítica en la que analizaba la personalidad
y la obra literaria de Gombrowicz, a quien llamó: "autor genial
recién descubierto para la Europa occidental". Inmediatamente
después la casa editora Juillard publicó la versión francesa de
"Ferdydurque". El gran éxito de crítica que obtuvo esta edición
hizo que aparecieran y se agotaran en seguida otras que se publicaron
en Alemania, Inglaterra, los Estados Unidos, Italia, Holanda,
etcétera. La obra de Gombrowicz (el cronista sólo conoce dos:
la novela mencionada y el drama "El casamiento") ofrece muchas
facetas: fantástica, realista, humorística, intelectual, metafísica,
provoca no poco desconcierto y su autor está lejos de ser un escritor
"popular".
Wladimir Weidlé, célebre autor del "Ensayo sobre el destino actual
de las artes y las letras", dijo: "«Ferdydurque» me ha revelado
a un gran escritor", y Mario Maurin, en "Lettres Nouvelles", de
París, refiriéndose a "La náusea", de Sartre, y "Ferdydurque",
de Gombrowicz, afirmó: "Pasmosa proximidad de estas dos obras
maestras a las que será necesario recurrir de hoy en adelante
para situar el clima intelectual de la época y conocer su expresión
más vigorosa, más rica y más aguda".
En términos similares se han expresado importantes críticos y
ensayistas en el "Times" y en "Sunday Times" de Londres; "New
York Herald Tribune";
Gombrowicz nació en Polonia en la primera década del siglo. Llegó
como turista a la Argentina en 1939 y la ocupación de su patria
por fuerzas alemanas le impidió regresar. Trabajó en el Banco
Polaco de esta ciudad, en la campaña bonaerense y ahora vive en
Buenos Aires. Iniciamos la entrevista preguntándole qué significa
la palabra "Ferdydurque". "Es el nombre de una calle de mi ciudad
natal", nos respondió. Le pedimos entonces que nos hable de sus
relaciones con Polonia.
"En mi país dijo el novelista mi situación depende de lo que
se le antoje al gobierno: Durante el régimen stalinista fui proscripto
y la prensa en general no se atrevía ni a mencionar mi nombre.
En 1947, con el advenimiento de Gomulka al poder, se permitió
la edición de casi todos mis libros, pero poco después fui puesto
nuevamente en el Index". ¿Puede decirnos por qué?", inquirimos
"Creo que se dieron cuenta de que habían cometido un error considerándome
un pájaro raro cuyos complicados cantos eran inofensivos.
"En una nación sometida a una modalidad espiritual muy simple,
crece la necesidad de lo difícil, del sendero que se aparta y
busca su propia salida. La aparición de mis libros dio oportunidad
para una descarga violenta de un espíritu demasiado amansado.
Mi modo de escribir privado, personal, por ser apolítico, resultó
perjudicial para la política".
Resulta necesario formularle preguntas acerca de su estada en
la Argentina a este escritor que viviendo en nuestro país escribió
casi todas sus obras: "Bacacay" (indudablemente tiene marcada
preferencia por el nombre de las calles), "El casamiento", "Ivonne",
"Emigrantes", "El transatlántico", su "Diario" y otras que divulgaron
su nombre por todos los países de Europa y los Estados Unidos
de América.
"¿Cómo es su vida en la Argentina?", le preguntamos. "Tranquila",
nos respondió. "Perfectamente desconocido, converso en los "cafés"
con dos o tres amigos. Hubo un tiempo más animado, hace 15 años,
cuando emprendí la audaz tarea de traducir "Ferdydurque"