Un fulgor de Esperanza
cuento colectivo
(La
historia comienza aquí)
Un fulgor de Esperanza… Hoy sólo miro hacia el arcoiris, que ha dejado la lluvia después de ganarle el Sol, el cielo. Mas me siento triste, melancólica, hace tanto que no sé nada de Bruno, ¿qué será de mi mejor amigo? ¡cómo lo extraño! recuerdo como me llenaba de optimismo en estos días grises así como hoy, mas sé que debo ser fuerte. ¡oh! ¿mira quién ha llegado? mi lindo gatito, Crepúsculo, y recordé... "-¿Qué nombre más raro para un gatito tan pequeño?-preguntó -¿No crees que es un lindo nombre?-respondí -Sí, es precioso, como tú! -contestó" ¿Qué había pasado? no he tenido noticias de él en tanto tiempo, mas si le hubiera pasado algo malo lo hubiera sabido. y es que esta larga espera me consume, me causa una gran amargura y minima alma se siente sola, otra vez. Tomo mi libro y lo abro, y cae lentamente una dulce rosa blanca, conserva aun su perfume, y su belleza; otra vez recordé…. "-Te la regalo hoy, que no es un día importante, mas lo es para mi por que hoy se cumplen siete meses de conocerte -dijo él entregándome la rosa, regalándome una sonrisa y un abrazo- -¡¡Gracias!! es un gran regalo, nunca antes nadie me había regalado una rosa blanca, aunque siempre me han gustado en secreto, gracias por este detalle tan lindo- dije yo, con mis ojos emocionados. -No es nada comparado con lo que vales..." Una lágrima juguetona se resbaló por mi mejilla, y comenzó una carrera por mi rostro con tantas otras... era una rosa blanca, ¿dónde estas? ¿qué ha sido de ti? mi tristeza no se iba, mas no tenía ganas de levantarme, ni de comer, ni de abrir mis ojos más. Me levanté acercándome a la ventana, era un bonito día, pero muy triste para mí. Cerré las cortinas y volví a la cama, donde se encontraba Crepúsculo jugando con mi almohada, lo tomé, lo acaricié, miré el techo de mi habitación y desahogué mi pena por primera vez, y me di cuenta que estaba realmente sola. Fue entonces que sonó el teléfono, y escuché del otro lado del auricular una voz dulce que me decía que... 1
solo escuchara lo que me iba a decir, que no dijiera nada hasta terminar, qu eiba a hacer yo mas que decir que lo escucharia, a aquel extraño que no podia reconocer y que se encontraba al otro lado del auricular, mas su voz me parecía tan familiar. Y escuché: "no haz sabido nada de mi, por que yo me enamore de ti mas se que tu amas a otro; quisiera que aun tu sabiendo esto me dejes ser tu amigo, quiero que sigas siendo la misma persona yo no me ilusionaré por que sé cuanto lo amas, mas quiero que me perdones por no dar señales de vida en todo este tiempo" No supe que hacer, mis ojos no sabian si llorar, mi voz tambaleo, mi cuerpo comenzo a sentir entre un malestar y una alegría enorme, me quede callada y .... 2
en ese silencio tan intenso senti de repente que al no responderte te hacia daño, mas solo lanze miles de palabras que no alcanze a ordenar bien y ellas fueron:" te extrañe, te perdono, ven pronto, te entiendo, no se que decir,bueno tu sabes yo soy asi, te llamo mas rato ¡ah! no, no puedo, lo siento, nunca habia estado en una situacion asi, pero que mas decir, Ah! si! Bruno te quiero mucho por que tu eres mi mejor Amigo y intentare lleva esta situacion lo mejor posible mas no me exijas mucho" - del otro lado solo escuche un gracias y un te veo mañana. mas no se que paso, llego Crepusculo y le conte lo que habia pasado, el me miraba con ojos soñadores hasta que algo llamo su atencion, era una linda mariposa que se posaba encima de mi rosa blanca, mas cuando iba a tomarla...... 3
alcancé a percibir una figura varonil por el rabillo del ojo. Callado. Me tomó de la cintura sin decir una solo palabra y me besó el cuento. Ardía de lujuria. Me tomó en sus brazos y me depositó suavemente en el pasto. Hicimos el amor hasta que llegó mi madre que, para suerte de nosotros, es ya mayor y no se daba cuenta que su hija, su única hija, perdía la virginidad mucho antes de ser desposada. "Mañana nos vemos, —me dijo Bruno— te espero a las tres en el café Marnier. Ven desnuda" Me besó fuertemente mientras me apretaba contra su cuerpo, y sentía yo su miembro erguido, excitado aun, en la espera del encuentro de mañana. 4
Fin del cuento 5
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2. Cecilia Muñoz (rosa_blanca_lila@hotmail.com) desde IP el 27/08/99.
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