“HISTORIA ANTIGUA” – PACO URONDO

 

 

Bar "La Calesita"

 

Es el fondo de un bar. Es un lugar parecido a una
      cueva donde uno se sienta, bebe y ve pasar a
      hombres enrarecidos por distintos problemas. Es una
      gran linterna mágica.

Es una gruta retirada del mundo que cobija a sus
      criaturas. Uno se siente allí ferozmente feliz.

Acaba de aparecer el primer hombre, apenas ha
      aprendido a caminar, aún no sabe defenderse.

El hombre sonríe y llora y sigue la fiesta.

 

 

El ocaso de los dioses

 

No hay nadie en la calle, en los ruidos húmedos, en el
      vuelo de las hojas y mis pasos quieren reiniciar
      las maderas de la adolescencia.

Pero todo está abandonado, no hay nada que pueda
      favorecernos; ningún aire de inconsciencia, ningún
      reino de libertad. Sólo hábitos tolerantes haciendo
      crujir nuestra memoria. "Ha estado bien", decimos.

Dueños del incendio, de la bondad del crepúsculo,
      de nuestro hacer, de nuestra música, del único
      amor incoherente; soberanos de esa calle donde los
      tactos y la impresión hicieron su universo.

Las sombras acarician aún sus veredas, tu mismo
      nombre y tu gesto son una forma nocturna que en
      esa constelación crece y sabe enrostrar nuestra
      culpa.

Y todo termina con una esperanza, con una dilación
      –"ha estado bien"–, o en un bostezo, o en otro
      lugar donde es menester el coraje.

 

 

 

de "Historia Antigua", de Paco Urondo. © Herederos de Francisco Urondo