HASTA SIEMPRE OSVALDO

 

Hebe de Bonafini

Jazmines y pañuelos

 

¡Qué ironía! Hoy corté de mi jardín jazmines para llevarte. Cuando los juntaba pensaba dónde los pondríamos. Mientras mis tijeras los cortaban pensaba en si en tu escritorio, a lo mejor repleto de papeles, tendrías lugar para flores. El fuerte perfume que exhalan los jazmines cuando los cortás me despertó del sueño. Ya no va a poder ser. Los até con cuidado, tenían muchas gotas de rocío. ¿O serían lágrimas de los que te queremos tanto? Yo sé que no nos dejaste, que esta tarde de jueves a las cuatro estarás en la Plaza, espiándonos desde una nubecita. Hasta para sonreír por última vez fuiste humilde y sereno. Te pido que me esperes. Seguro que nos volveremos a ver y sueño poder leer con vos alguno de tus libros mientras Gardel entona "Mi Buenos Aires querido...".

 

 

del diario Página\12, 30 de enero de 1997.© 1997 Página 12. All Rights Reserved.

 

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